martes

Potaje de Semana Santa.

La Semana Santa y los garbanzos con espinacas son dos cosas que van unidas, como el verano y el chiringuito, la feria y el rebujito, si encima le sumas que el tiempo acompaña, que ni frio ni calor, que de manguita corta y rebequita por la tarde, mejor que mejor.

Pues de momento de todo esto, ná de ná, me tengo que conformar con que el viernes es fiesta, el lunes mi santo y a esperar que lleguen las vacaciones para poder disfrutar y respirar del aire de “mi tierra”.

¡ YO QUIERO VER PASOS, COMER PIPAS, CERVECITA, PASEÍTO, INCIENSO, CARRERA OFICIAL, ALGODÓN DE AZÚCAR, SAETAS Y UNA BUENA “LEVANTÁ”!

Este año cayó muy pronto, ya lo dicen los expertos, mucha lluvia para estos días, que es cuando menos quieres que llueva, todo el año para llover y tiene que hacerlo precisamente ahora, aguándole la fiesta a miles de personas que llevan preparando con fervor e ilusión sus cofradías, a ver si hay suerte, las nubes pasan de largo y se concentran en los embalses que es donde hace falta.
De momento nos quedamos en casa, disfrutando de la Semana Santa a nuestra manera, homenajeándonos desde la distancia, dándonos el placer de degustar uno de los platos típicos de la Vigilia de Cuaresma.


Garbanzos con espinacas

200gr Garbanzos
2 Cebollas
1 Ramito de perejil
1 Zanahoria
500gr Espinacas limpias
3 Dientes de ajo
1 Rebanada de pan (en este caso ha sido de barra, unos 7cm)
¼ Cucharada de cominos enteros
¼ Cucharada de pimienta negra en grano
1 Cucharada de pimentón
Hebras de Azafrán (un paquetito)
1 Cucharada de vinagre de jerez
Aceite de oliva
Sal

Poner los garbanzos a remojo la víspera.
En la olla rápida introducir los garbanzos con el perejil, la zanahoria y una cebolla partida a la mitad, llevar a ebullición, tapar la olla y en 15 minutos al punto.
Lavar bien las espinacas, poner una cacerola con agua a hervir con abundante sal y escaldar, escurrir y apartar.
En una sartén calentar un fondo de aceite, confitar los ajos hasta que estén tiernos, retirar.
En el mismo aceite freír a fuego fuerte el pan (picatostes), reservar en un mortero junto con los ajos, comino y pimienta. Machacar bien, en el aceite templado, incorporar el pimentón, el azafrán y el vinagre, remover bien, verter al mortero y mezclarlo todo bien..
Poner una cacerola al fuego, picar muy finamente la cebolla, pochar a fuego suave, cuando esté transparente incorporar las espinacas escurridas y picadas, los garbanzos con parte de su agua de cocción y mantener a fuego suave unos 10 minutos.
Verter el majado, remover bien y mantener a la misma temperatura unos 10 minutos más. Rectificar de sal y reposar para que se asienten los sabores (mejor de un día para otro).