viernes

Bollos de leche. (Brioches sin huevo)

Bollos de Leche



Tengo en mi recuerdo de cuando vivíamos en Dos Hermanas, un pueblo muy conocido de Sevilla, el sabor de los bollos de leche, recién hechos, de las monjas uuuuuuuuuummmm.
Mi tía Lola vive frente a un colegio religioso muy conocido, cada viernes comprábamos los bollos aún templados y era imposible resistir la tentación a comerse alguno de camino a casa.
Al mudarnos a otra ciudad, perdimos ese pequeño placer, aunque otras veces comprábamos bollos intentando encontrar el sabor, pero ninguno era parecido, sobre todo, teniendo en cuenta que nunca estaban recién hechos, un pena.
He probado varias recetas y casi la que más se acerca es la receta de brioches de Gastronomía & Cía, sin duda el agua de azahar le da un punto muy acertado, ésta es la receta original
Ingredientes:

500 gr harina de fuerza
250 gr leche
50gr mantequilla
80 gr azúcar
30 gr levadura fresca
1 cucharadita de sal
2 cucharadas de agua de azahar
1 huevo para pintar


Preparación:

Poner en el vaso de la thermomix la leche, la mantequilla reblandecida, el azúcar, la sal y el agua de azahar, programar 1 ½ minutos a velocidad 2. Incorporar la harina y la levadura, programar 20 segundos a velocidad 6 y después 3 minutos a velocidad espiga.
Retirar la masa del vaso y dejar reposar durante una hora aproximadamente, cubierta con film, aumentará mucho su volumen.

Pasado el tiempo, dividir la masa en porciones de 80 gr (aprox.)
Darles forma y dejarlos reposar nuevamente sobre la bandeja del horno, cubiertos con film , hasta que doblen su volúmen, unos 45 minutos, no pasa nada si están más tiempo.


Precalentar el horno a 180º, pintar los bollos con huevo batido y si se quiere un punto más auténtico, en un cuenco poner dos cucharadas de azúcar y remojar con unas gotas de agua, esparcir encima de los bollos.

Hornear unos 15 minutos o hasta que veamos que toman un color dorado, es interesante, a media cocción darle la vuelta a la bandeja del horno, para que se doren uniformemente

Deliciosos, con jamón dulce son una perdición, para que se mantengan tiernos, una vez que estén bien frios, se pueden conservar en una bolsa hermética o congelarlos, aunque a nosotros nunca nos da tiempo hacer la segunda opción...